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Identidad nacional

 Hace unos días oía en la radio un debate, quizás para muchos banal e intrascendente, pero para mi supremamente interesante. Uno de los invitados del programa (de quien por infortuna no alcance a captar su identidad) sugería que era necesario estudiar la posibilidad, y llevarla al debate público, de modificar algunos de nuestros símbolos patrios. Su argumento, a mi parecer sensato, porque simplemente muchos de ellos ya no son representativos.

A continuación, lo que era de esperarse: Historiadores, comentaristas e individuos del común llamaban para resaltar la ridiculez, según su parecer, de semejante propuesta. Aun cuando la mayoría no dio justificación mayor que un “esta mal porque, los símbolos patrios son los símbolos patrios”, el tronco común de la crítica (de la poca minimamente elocuente) aducía el factor identidad; resultaría peligroso ponerla en riesgo.

Como creo que es el paso responsable a seguir, no lanzaré un voto a favor o en contra de una modificación específica. Creo, sin embargo, que toda opinión merece análisis, punto en el cual pecaron de ociosos y perezosos quienes simplemente se enfrascaron en un “no” sin argumento. La mayoría, porque creen que el país merece debates más importantes.

Escribía Mauricio García Villegas, en su indagación de por qué la gente no acata el derecho o las normas cívicas:

“El incumplimiento (es) el reflejo de una cultura originada en la Colonia que pasó casi intacta por la instituciones republicanas, incapaces de desterrar la imagen popular de que el poder estaba en manos usurpadoras y de que los individuos tenían el derecho natural de defenderse y a sacarle el quite a las imposiciones de los gobernantes”

Así, un simple recuento histórico, sociológico, político e incluso económico, nos serviría para hacer un contraste que muy seguramente llegará a concluir que vivimos aun bajo esquemas monárquicos heredados de los antiguos españoles. La concentración del poder presidencial, el papel aun importante de la iglesia como referente social, pero sobre todo la lejanía que existe entre el pueblo y el gobierno. De ahí los grandes índices de apatía electoral (que aparentemente se han corregido pero se sitúan el niveles preocupantes de abstención), la desconfianza hacia lo público y la forma aberrante en que nos acostumbramos y toleramos la corrupción como parte del status quo.

Qué mejor prueba que nuestro aclamado Himno Nacional, condecorado por quien sabe quien como el segundo más bonito del mundo (todos lo comentan pero nadie da una referencia puntual del evento). Estrofas a mi modo de ver desastrosas, dicen mucho de la forma en que inconcientemente cantamos a imágenes extranjeras y reducimos nuestra identidad nacional a una pleitesía cristiana limitante, que subyuga, que conforma.

La segunda estrofa, por ejemplo: "¡Independencia!" grita el mundo americano; se baña en sangre de héroes la tierra de Colón, refleja la manera en que nos referimos heroicamente a quien, por accidente, dio inicio a la mayor de las masacres que la historia a presenciado (la conquista) O en la primera, que mas comúnmente conocemos, la cual finaliza: La humanidad entera, que entre cadenas gime, comprende las palabras del que murió en la cruz, reducimos los votos de la nación a un dios extranjero que en su época, bendijo la masacre. Recordemos el preámbulo de nuestra constitución; “invocando la protección de Dios”.

Y que decir de nuestro escudo, agraciado con la imponencia de un ave que no vuela sobre nuestro territorio y la imagen de un país (Panamá) que no hace más que recordarnos la humillación que fue perderlo. Es una ilustración que tristemente nos recuerda que Estados Unidos (aliado de los separatistas) es parte de nuestra historia patria. Que desastre.

Y mientras tanto seguimos siendo un pueblo endormecido, conformista, amante de una tradición que no nos pertenece. Y para quienes digan que es un debate insulso y banal, yo les respondo aduciendo nuestro imaginario condicionado de país. Juan Jacobo Rosseau escribió en El origen de las desigualdades entre los hombres:

“al ser domesticados (los animales) pierden la mitad de (sus) cualidades (vigor, fuerza, valor)…. Lo mismo pasa con el hombre: haciéndose sociales y esclavos, tórnase débil, tímido y servil y su manera de vivir delicada y afeminada determina por enervar a la vez su fuerza y su valor”

Claro que necesitamos una identidad. Pero propia. Una identidad adecuada es el paso a la superación, el canal a la solución de problemas que nos atormentan. La pobreza, la violencia, la intranquilidad se resuelve cuando nos empecemos a sentir identificados como colombianos. En casa todo el mundo cuida más sus cosas. El sentido de pertenencia se despierta con el amor. El desconocimiento y la ignorancia con la cual aclamamos nuestros símbolos patrios seguirán afianzando nuestras fisuras entre gobernantes y gobernados, continuará engendrando al individuo apático y reducirá todas nuestras esperanzas a los rezanderos.

Por ello creo que vale la pena analizar la propuesta más a fondo.

Por: Juan David Parra - Jueves, 24 De Julio 2008

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Comentarios


Juan David Parra | 2008-08-29 08:36:00

Y añado... ¿que nos precede?

Una historia colindante entre la expoliación y el neo macartismo? ¿Regímenes populistas cargados de oportunismo político? ¿Guerras bipartidistas que liberan bestias y luego se desentienden de sus errores? ¿Oración, plegaria como insumo de política? ¿Masas apoyando la injusticia y premiando la omisión? ¿Ignorancia, errores, polarización? ¿Progresismo=amenaza o muerte? y símbolos que atesoran toda la infamia. ¿Patria Boba o estúpida?

Que orgullo ser colombiano


Juan David Parra | 2008-08-29 08:27:30

Todas las críticas son bienvenidas.. es la idea de un foro de opinión.

Pero más alla de los insultos, me gusta oir razones y entender puntos de vista.

Pregunto entonces abiertamente a Edgar quiene sugiere que estoy equivocado (además de tildarme de Chavez): Por qué estoy equivocado???? Lo invito a construir un argumento menos agresivo.


Edgar | 2008-08-28 08:36:31

Parece que apareció, Otro Chavéz, que cree, que cambiando los simbolos patrios, se mejora la identidad nacional, esta equivocado.

En nuestro simbolos patrios, se debe mantener, aquello que nos ha precedido; me parece, con el respeto debido, que pretendamos cada vez que el páis tenga cambios, reformar el escudo, la bandera o el Himno Nacional.


Andrés | 2008-07-24 21:12:11

Salvo que todos vallamos a usar orgullosamente el escudo en nuestros pechos todos los días, no veo como el cambiarlo va a mejorar la identidad nacional. Creo que esta debe fortalecerse mediante la potencialización de los aspectos culturales ys sociales que nos unen, no cambiando un escudo y afortunadamente esa potencialización se ha venido dando desde hace pocos años, o no han visto la cantidad de comerciales de televisión que dicen un buen colombiano es.. o hace...

Por cierto señor autor, el Cóndor de los Andes aún surca nuestros cielos gracias a los inmensos esfuerzos de un grupo de gente que ha trabajado fuertemente por criarlos en cautiverio y liberarlos en su hábitat natural así como por proteger los pocos que han nacido libres.

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