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Odisea Pekin 2008

En estos días de emoción colectiva por los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y de haber visto algo de la suntuosa inauguración de los mismos, no puedo dejar de pensar en lo que se requiere para llegar a competir en un certamen de tamaña magnitud. Concretamente me pregunto cómo hace un campeón olímpico para serlo; por qué la gran parte de las marcas olímpicas han sido impuestas por deportistas de países como Estados Unidos o Australia; por qué hay una sola deportista colombiana que ha ganado una medalla de oro olímpica en toda nuestra historia. Acaso ¿en Rusia o en Australia  hay deportistas con mayores capacidades físicas que en Colombia? O más bien, ¿se trata de una cuestión del acceso a la formación, de apoyo, de infraestructura destinada a entrenamientos, de alimentación, de una verdadera política del deporte para Colombia?

Me pregunto cómo será la vida de un deportista colombiano con excelente potencial pero sin recursos. La formación deportiva empieza desde la niñez, así que no basta con tener mucha fuerza en las piernas para correr, tener una excelente capacidad pulmonar para nadar o las condiciones para levantar pesas: el talento no es suficiente. Ser un buen deportista y sobrevivir es una odisea. Primero, a falta de dinero en la familia, se trata de tener suerte y estudiar en algún lugar en donde exista un profesor que se interese por esos asuntos, conocer un amigo que conoce a alguien que puede hacer de entrenador, estar de buenas y jugar el partido que estaba observando el que tocaba, o inscribirse en uno de esos cursos financiados en la localidad o municipalidad, esperando que no sea muy costoso y ojalá gratis.

Imaginando que el niñ@ tiene suerte, el entrenamiento tiene muchas etapas a sortear, debido a la siempre presente escases de recursos económicos. No basta tener ganas, talento y entrenamiento a estas alturas. Todas las disciplinas requieren de equipos,  empezando por un par de  tennis para un atleta que no son, por cierto, accesibles a cualquier público. Y, claro un deportista no puede alimentarse a punta de papa y arroz. No. Un deportista requiere unas dosis específicas de cada tipo de alimento, primero para sobrevivir, segundo para fortalecerse físicamente y tercero, para recuperar la energía gastada en arduos entrenamientos.

Suponiendo que el potencial del deportista se desarrolle en todo su esplendor, lo cual es incierto dadas las condiciones no óptimas en que se desenvuelve su entrenamiento, quedan más obstáculos. Las competencias y sus desplazamientos, cuyo costo en la mayoría de casos debe ser asumida en su totalidad por el deportista, y el inicio de la vida adulta, cuando la mayoría debe escoger entre trabajar arduamente para vivir y con ello eliminar la posibilidad del entrenamiento, trabajar encontrando el espacio para entrenar aunque con el conocimiento del riesgo de bajar el nivel por no tener suficiente tiempo, o dedicarse completamente al deporte como vocación, lo que no sucede casi nunca, teniendo en cuenta que en este país no se puede vivir de esa manera a menos que se tenga alguna oportunidad concreta.

Me pregunto, después de hacer un pequeño retrato de la odisea que deben afrontar los deportistas que nos representan, ¿cómo es posible que cada vez que hay unos juegos olímpicos tengamos el descaro de preguntarnos por qué nuestra delegación es tan pequeña? ¿Será que es suficiente esbozar la respuesta de víctimas de siempre?: lo que sucede es que no hay plata. ¿Nos resignarnos a no tener deportistas o a que se mueran de hambre tratando de ser héroes por un país que no los apoya? O ¿vamos a ser conscientes en algún momento de que nuestros deportistas requieren apoyo y de que ganar competencias e imponer marcas no son cosas que caen de los árboles?

Por: Ariadna Tovar Ramírez - Martes, 12 De Agosto 2008

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Comentarios


Andrés | 2008-08-14 00:26:13

Ari, un par de comentarios, el primero, creo que cuando dijiste no son accesibles a todos, creo que la palabra que mejor se adecua es asequibles. Bueno dejando eso que es poco relevante, sobre el asunto del deporte.Creo que el artículo está un poco mal enfocado, puesto que si bien se ha dicho que 67 deportista son poco (El deportista 68 no fue a Beijin por un asunto de dopaje) se ha celebrado mucho que la representación de Colombia este año es la más numerosa en la historia olímpica de nuestro país, así como el hecho que hay representantes en deportes en los que usualmente no tenemos representación. Sobre los entrenamientos y el apoyo, es cierto que el poco, pero igualmente hay que resaltar los esfuerzos del Comité Olímpico Colombiano por mejorar el nivel competitivo del país, de hecho se han contratado mejores entrenadores en disciplinas como las pesas, el boxeo o el tiro con arco,cosa que se refleja en el aumento del nivel competitivo del país uqe aunque aún no da para competir seriamente por medallas, si hace que se figuere en posiciones más destacadas. Es cierto que falta mucho y que hay quienes tienen el descaro de quejarse, pero me parece que eso es solo parte de la aproximación al tema, puesto que el país hace grandes esfuerzos en talento humano y en infraestructura, para superar el nivel, ejemplo, las instalaciones de natación que se hicieron en Bogotá y en Cartagena, las cuales son de gran nivel y nuevas. Creo que hay que recapacitar un poco el tema del artículo puesto que el país si bien no es potencia mundial, a nivel suramericano está mejorando notablemente al punto que pelea por la victoria tanto en suramericanos como en panamericanos, las competencias de más alto nivel en nuestra zona.

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