Así Pienso | Artículos

'Bienvenida Semestre 2008'

Así se titula un video que hoy ronda por youtube y que ha causado controversias en medio de nuestro sociedad, tan retórica como retrógrada. En el mismo, un grupo de estudiantes, según se especula simpatizantes de las FARC, acogían por medio de un discurso bolivariano a los estudiantes de primer semestre de la Universidad Distrital, establecimiento público de formación profesional.

De inmediato reaccionaron diferentes sectores de la sociedad, quienes con la visión minimalista acostumbrada, aprovecharon nuestro boom neo macartista. Unos para hacer campaña, otros para señalar con injuria, y muy pocos para medir las causas y el impacto de un fenómeno desde todo punto de vista repudiable, pero solo para una pequeña elite progresista, comprensible. Quien diga que en Colombia existe la libertad de opinión no es más que un cínico.

Las FARC son criminales, y sobre ese punto no hay discusión. Se valen de actos terroristas para ejercer sus actividades; tampoco se discute. El secuestro, la extorsión y el asesinato son todos actos ilegales y condenados por la justicia; nada que rebatir. Pero no se ha legislado, ni se ha declarado ilegal usar una capucha. Que es mal visto, tal vez. Que de un encapuchado no se puede esperar nada bueno, a lo mejor. Pero en ningún legislación del planeta, o por le menos del mundo civilizado, se contempla la condenada anticipada por sospecha o especulación. Las guerras “preventivas” no son más que un aforismo de legalidad pagana adoptada por quienes simplemente, al parecer, están por encima de la ley.

Muchos se han enfrascado en la crítica acérrima contra el rector de la Universidad Distrital. Oportunistas es la única manera de definirlos (guardando la compostura claro está). Según las lecciones básicas de economía, un bien público, como una Universidad Pública, no puede ser ni rival ni excluyente. Es decir, denegar la entrada a un aula pública por simple disconformidad ideológica podría considerarse una violación a los estamentos libertarios de la democracia que tanto defendemos. Al parece, según piensan algunas gamas de la población, algunos deberían ser simplemente más iguales que otros.

Ahora, claramente lo ideal sería que los estudiantes se expresaran sin recurrir al anonimato, respondiendo por sus actos y palabras por más descabelladas que nos puedan llegar a parecer. Aunque idóneo también sería que las personas no murieran por pensar diferente. Cuando una situación ideal cancela la otra, quedamos a paces. Nosotros les violamos su libertad de expresión y ellos se encapuchan. A mi modo de ver las cosas, estamos empatados. Y quien esté en desacuerdo, revise los archivos de las muertes en Colombia de quienes se atrevieron a cuestionar públicamente (La unión patriótica por ejemplo, Galán, Gaitan, etc). Incluso hoy, guardamos el liderazgo mundial en asesinatos de sindicalistas. 

Como bien le respondía una funcionaria de la Universidad Nacional a una emisora de la mañana, los centros de estudio no pueden, ni deben responsabilizarse por las ideas de sus estudiantes, sino por la formación de un criterio sólido para tomar decisiones propias. No pueden militarizar los campus porque ello iría en contra del concepto de Universalidad, filosofía fundacional de la Universidad renacentista.

Uno de los pensadores más grandes que nos dejó el siglo que ya pasó, Wiston Churchill, dijo en una ocasión “el que a los treinta años no ha sido comunista no tiene corazón, y el que después de los treinta sigue siendo comunista no tiene cabeza”. Ser simpatizante de las FARC no quiere decir ser militante de las FARC. Un estudiante de 18 años tiene derecho a por lo menos oír puntos de vista. Claro, el esfuerzo del Estado debe ir enfocado a erradicar todo tipo de fuerzas terroristas. Pero a menos que estemos en la Alemania Nazi o el Chile de Pinochet, no hay nada justificación alguna para reprimir un ideal (si un hecho).

Mi mensaje a la “retrocracia” es frente a una reflexión obligada. La pregunta no es por qué permitimos que estudiantes encapuchados entren a una Universidad Pública; el interrogante clave es: ¿por qué en un país como Colombia los estudiantes tienen que encapucharse para pertenecer a la disidencia intelectual? No queremos replicar militantes potenciales de las FARC, pero con nuestra forma de hacer las cosas simplemente les abrimos la oportunidad a los subversivos para justificarse con los sofismas de nuestra arcaica democracia. Y si nos preocupa que la izquierda invada el aula pública, invitemos también a diferentes ramas del poder ideológico (obviamente no a militantes, pero si permitir la simpatía como una libertad individual) a exponer sus vertientes doctrinales. Y que sean los alumnos quienes oigan, reflexionen y sobre todo forjen un criterio más universal.

Fuente: http://www.mp3dseo.com/wp-content/censura.jpg

Por: Juan David Parra - Jueves, 18 De Septiembre 2008

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Comentarios


Juan Guillermo | 2008-09-23 17:06:33

Excelente artículo juan david, entre quienes hemos tenido la oportunidad de estudiar en la universidad pública sabemos a carta abierta que lo alli evidenciado no es nuevo, es casi que una "tradición" y como tal se convierte precisamente en una expresión del significado de la palabra universidad, pues en ella por fortuna aun existen espacios que a pesar de tener que ser utilizados mediando una capucha, sirven para fijar puntos de vista. Expresiones estas que es bien sabido son abiertas, y quienes deciden prestar atencion a ellas lo hacen sin ningun tipo de presión. Ahora bien este tipo de actos en muchas oportunidades tambien son hechos bajo el deniminado factor sorpresa y estos grupo clandestinos se toman diversos espacios para enviar sus mensajes. por lo tanto lo unicoq e se busca con este tipo de discuciones es aumentar el discurso guerrerista y militarista y justificar los actos de este gobierno


Arn De Gothia | 2008-09-20 00:18:38

Más claro no creo que hay podido ser el artículo, creo que es un error que hoy en día la moral, si es que existe, sea impuesta por personas que a mi parecer son revanchistas sociales. Puede que la senadora Ginna Parody sea muy respetable, pero su filosofía terrorista, puesto que le tiene terror a todo y los malos deben ser eternamente encerrados en una mazmorra, lo único que hace es daño. Gracias a ella, no sólo se sataniza a la universidad pública, sino que también a personas que por alguna circunstancia de la vida cometieron un crimen y tiene derecho a una segunda oportunidad, guardadas las proporciones de acuerdo a criterios claros que estipulaba la ley. Me refiero a los mal llamados "Monstruos" o "Violadores" o a personas condenadas por extorsión -claro que el amado pirry se ha esforzado en ayudarle, esos ciudadanos tienen derecho a su segunda oportunidad, pero la ley revanchista les quito esa oportunidad. Sin embargo quien desfalca a la nación y le quita la pequeña pensión a miles de personas, goza de su pequeña pena en la cárcel y eso si lo llega a hacer en la cárcel. Claro está uno no se puede auto incriminar y menos hacer leyes que de pronto le afecten en el futuro.

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