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UnaNImiDAD

En toda relación hay un período en el que todo es felicidad, todo es amor y la otra persona es lo mejor que nos ha sucedido. Hoy, luego de una larga, tormentosa, enfermiza y en algunos aspectos dañina relación con Álvaro Uribe Vélez, el pueblo colombiano ha iniciado una nueva relación. Ahora, su sustituto es Juan Manuel Santos y estamos en plena luna de miel.
Son muchos los factores que influyen en la luna de miel. La que me parece más interesante es una razón histórica. El ahora Presidente de la República recurrió a la principal herramienta de neutralización política que Colombia ha desarrollado en los últimos 30 años: la Unidad.
En dicho lapso de tiempo sólo hemos tenido dos gobiernos que se ubicaron bajo un claro esquema de gobierno-oposición: Barco (1986 – 1990) y Uribe (2002 – 2010). En el resto de gobiernos, desde el Frente Nacional, toda nuestra clase política se ha enquistado en el poder a través de los acuerdos que de alguna u otra forma se basaron en la idea de “unidad nacional”.
No nos podemos decir mentiras, nuestra clase política nunca ha estado preparada para estar lejos del poder y a sus beneficios burocráticos. Durante años se nos ha vendido el cuento que es necesario que TODOS estemos apuntando en la misma dirección y que los males del país se produjeron porque en algún momento de la historia nos dividimos.
Tal vez de manera subliminal, la idea de la necesidad de unidad nacional para superar nuestros evidentes problemas como nación ha llevado a que de manera paralela haga carrera una negativa percepción sobre la crítica a las políticas públicas propuestas, fácilmente comprobable a través de una lectura rápida de los foros de Internet.
En consecuencia, en Colombia un esquema de oposición-gobierno no se dará porque los partidos no están dispuestos a hacerlo por los costos burocráticos que tendría dicho esquema y porque, como lo evidencia la percepción sobre el Polo Democrático, la sociedad sanciona a aquél que se opone.
Hoy, por causas de la Unidad Nacional, el 80% de las curules del Congreso constituyen la bancada de gobierno. Siendo así, ¿de qué calidad será el control político que ejercerá el Congreso sobre la labor de Gobierno?.
La unidad nacional es una gran aspiración política. Pero, en una democracia la UnaNImiDAD es nociva.
Por: Nicolás Montoya Céspedes - Martes, 31 De Agosto 2010
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